Ya está aquí la nueva factura de La Luz: una nueva factura donde existen tres tramos de tarifas, y donde se paga más en las horas de mayor consumo. Por ello, queremos recomendarte una serie de prácticas que te pueden ayudar a utilizar tu aire acondicionado de forma más eficiente, de forma que puedas optimizar tu consumo y no llevarte un susto a final de mes.

La nueva factura

Lo primero que recomendamos es entender bien tú factura, saber si pagas igual en todos los tramos, cuándo haces más uso de la energía. Llama a tu empresa de luz y que te ayuden a conocer tu uso de energía y cómo podrías ahorrar dinero. A veces un cambio de plan, o incluso de compañía, puede hacerte ahorrar de 300 a 500 euros al año. Por media hora al teléfono no está mal. ¿Verdad? A todos nos da pereza, pero la diferencia puede ser grande.

Aparte del tema del IVA y demás impuesto, lo que tienes que saber es:

El tramo más caro son  horas punta (De 10:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 22:00)

Horas llanas (08:00-10:00; 14:00-18:00 y 22:00-00:00)

Horas valles (00:00-08:00, fines de semana y festivos)

 

Trucos para ahorrar dinero y no pasar un calor sofocante

Vayamos al grano. Te vamos a dar una serie de consejos que te van a ayudar a utilizar de forma eficiente tu aire acondicionado, sin tener que asarte de calor.

 

1. Configura la temperatura predeterminada correcta

A principios de este año, la Oficina de Eficiencia Energética ordenó a los fabricantes de aire acondicionado que mantuvieran la temperatura predeterminada de sus dispositivos en 24 ° C. Antes del mandato, el valor predeterminado era de 20 grados.

Los estudios muestran que alrededor del 6 por ciento de la electricidad se ahorra por cada grado que aumentamos la temperatura. Y cuanto más bajo mantienes tu aire acondicionado, más tiempo funcionarán sus compresores, disparando tu factura.

Entonces, si eliges mantener el aire acondicionado funcionando a la temperatura predeterminada de 24°, puedes ahorrar hasta un 24 por ciento de electricidad (la diferencia de cuatro grados, multiplicada por un 6 por ciento de electricidad ahorrada).

 

2. Mantén las puertas y ventanas bien cerradas

Cerrar la puerta parece una obviedad cuando se trata de un aire acondicionado. Pero también tienes que asegurarte de que todas las ventanas estén bien selladas y que el aire frío no sale de la habitación. Usa persianas y cortinas para evitar que el calor entre en tu casa, especialmente en los momentos del día donde hace más calor.

Una de las cosas que conduce a un consumo masivo de energía tanto en invierno con la calefacción como en verano con el aire acondicionado es una casa mal aislada. Las casas más antiguas suelen tener un aislamiento insuficiente. Las grietas son más comunes y los sellos de las ventanas están más gastados.

Un buen aislamiento es clave para reducir la entrada de calor exterior y mantener una temperatura fresca en el interior. Asegúrate de que las ventanas y puertas estén selladas correctamente, evitando las fugas de aire y el intercambio de temperatura con el exterior.

Además, considera utilizar persianas o cortinas opacas durante las horas más calurosas del día para bloquear la radiación solar directa. Esto ayudará a mantener tu hogar más fresco y reducirá la necesidad de utilizar el aire acondicionado.

 

3. Usa un termostato programable

Lo peor que puedes hacer es llegar a casa después de todo el día y poner el aire acondicionado a tope para que la casa se enfríe. Por ello, y contando con la nueva tarifa de La Luz, puede ser muy útil dejar la casa con persianas y cortinas cerradas como decíamos en el punto anterior y programar el aire acondicionado para que se encienda de 14 a 18h.  De esta forma cuando llegues a casa estará fresquita y podrás incluso quitarla en la hora punta de más gasto.

Instalar un termostato programable te permitirá ajustar la temperatura de tu hogar según tus necesidades y horarios. Puedes programarlo para que se reduzca la temperatura cuando estés fuera de casa o durante la noche, y se incremente antes de tu regreso o despertar.

Al utilizar un termostato programable, podrás ahorrar energía al evitar que el aire acondicionado funcione innecesariamente cuando no hay nadie en casa o mientras duermes. Además, te brinda la comodidad de mantener una temperatura agradable cuando estás presente.

 

4. Ventilador de techo

Una vez que la casa está fresquita puedes quitar el aire acondicionado y poner un ventilador de techo o la función de ventilador que traen la mayoría de los aires acondicionados o bombas de frío/calor.

El uso de un ventilador de techo es una forma rentable de hacer que tu espacio lo notes hasta 10 grados más fresco. El ventilador utiliza solo alrededor del 10 por ciento de la energía que hace funcionar una unidad de aire acondicionado central.

Un ventilador de techo puede ayudarte a hacer circular eficazmente el aire en tu habitación y ayudarte a crear una corriente de aire en toda la habitación.

Los ventiladores de techo pueden ser una excelente alternativa o complemento al aire acondicionado. Estos dispositivos no enfrían el aire, pero generan una corriente de aire que crea una sensación de frescura en la piel, lo que te permite subir la temperatura del termostato sin sacrificar la comodidad.

Al utilizar ventiladores de techo en combinación con el aire acondicionado, puedes reducir la carga de trabajo del sistema de refrigeración y, por lo tanto, ahorrar energía. Recuerda apagar los ventiladores cuando no estés en la habitación para evitar el consumo innecesario de electricidad.

 

5. Limpia tu filtro

Los filtros de aire acondicionado sucios hacen que tu aire acondicionado trabaje más, consuma más energía y por tanto tú pagues más en la factura de electricidad. La compañía de aire acondicionado Daikin dice que reemplazar y limpiar el filtro de tu aire acondicionado es esencial para un sistema saludable y bien mantenido, lo que te permite ahorrar dinero a largo plazo.

 

6. Cubre tu unidad de aire acondicionado

Si tu aire acondicionado está fuera tostando al sol, no funcionará tan bien como si estuviera en un área con sombra. Una buena idea es cubrir el aire acondicionado con un toldo o con algún soporte para que no le dé el sol directamente y no se sobrecaliente.

 

7. Reorganiza tus muebles

Puede parecer una tontería, pero el flujo de aire es algo en lo que debes pensar cuando colocas tus muebles. Verifica que tus muebles no están colocados encima de las salidas de aire centrales u obstruye el camino que usa el aire frío para ingresar a sus habitaciones.

 

8. Realiza un mantenimiento regular del sistema de aire acondicionado.

Un sistema de aire acondicionado limpio y bien mantenido funcionará de manera más eficiente y consumirá menos energía. Asegúrate de limpiar o reemplazar los filtros regularmente, ya que los filtros sucios pueden obstruir el flujo de aire y disminuir la eficiencia del sistema.

Además, programa una revisión y mantenimiento profesional anual para verificar el estado del equipo, limpiar las bobinas y asegurarse de que todas las partes estén en buen estado de funcionamiento. Un mantenimiento adecuado prolongará la vida útil de tu sistema de aire acondicionado y garantizará un rendimiento óptimo.

Siguiendo estos consejos, podrás reducir correctamente la presión de tu caldera y maximizar la eficiencia de tu sistema de aire acondicionado, lo que se traducirá en ahorros energéticos y una factura más baja. Recuerda que cada pequeño cambio contribuye a un consumo más responsable y sostenible.

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